Tres voces para una Aida y un talento que brilla en el Teatro Colón

Tres voces para una Aida y un talento que brilla en el Teatro Colón

Las sopranos Carmen Giannattasio, Mónica Ferracani y María Belén Rivarola comparten el desafiante rol protagónico en la puesta de "Aida" de Verdi, en el marco del centenario de los Cuerpos Estables del Teatro Colón. La producción, que se extiende hasta el 22 de marzo, marca un hito en la escena lírica porteña.

La interpretación de "Aida" en el Teatro Colón es un evento que no solo celebra la música de Verdi, sino también la trayectoria y el compromiso artístico de tres destacadas sopranos. La italiana Carmen Giannattasio, quien encabezó la función inaugural el 9 de marzo, comparó la historia de la protagonista con situaciones actuales: "Aida continúa teniendo vigencia, podría estar en una película de James Bond. La esclava podría ser una espía de 007 en la corte de los egipcios. Y, al final, se enamora del otro espía". Asimismo, destacó el conflicto entre amor y deber como el verdadero eje dramático de la obra.

Giannattasio debutó en el Colón hace doce años con "Otello" y actualmente celebra 25 años de carrera. A pesar de recibir la noticia del fallecimiento de su padre el mismo día de la función, subió al escenario y demostró su profesionalismo. "Lo importante cuando se va a la ópera es volver a casa con algo que quede interiormente y reverbere los días subsiguientes", sostuvo.

En tanto, la argentina Mónica Ferracani posee una destacada trayectoria internacional y es reconocida por su expresividad vocal. En el Teatro Colón encarnó personajes emblemáticos como Cio-Cio San en "Madama Butterfly" y Elisabetta en "Don Carlo". Respecto a su vínculo con "Aida", recordó: "Tuve que prepararla en 20 días porque se había enfermado la otra soprano. Y a partir de ahí lo he cantado por todos lados, en el interior del país, también en Chile y Uruguay".

Por su parte, María Belén Rivarola, oriunda de Rosario, se formó en Buenos Aires y debutó en el Colón en 2022 con "La viuda alegre". Su camino en la lírica ha sido marcado por la paciencia y el estudio: "Cuando era muy joven y estaba estudiando, mi maestro tenía mucho cuidado en que yo escuchara ciertos repertorios que no quisiera que cantara prematuramente".

Las tres sopranos coincidieron en que compartir el mismo rol es una experiencia poco común en el mundo de la ópera. Giannattasio destacó la dificultad de coincidir en los ensayos: "Cuando estás cantando, las otras cantantes están haciendo otro ensayo; o cuando empieza el ensayo de la otra, te vas a descansar". Sin embargo, también valoró el cambio de mentalidad en la industria, donde las rivalidades entre artistas han quedado atrás.

En cuanto al desafío de encarnar a Aida, Giannattasio recién debutó en el papel en diciembre pasado y resaltó su complejidad: "Es de una gran nobleza. Aida no llora en público, solo cuando está sola. Vive un conflicto interior muy fuerte como lo que pasa en todos los seres humanos, entre lo que queremos y lo que debemos hacer".

Ferracani y Rivarola también compartieron sus primeras experiencias con la obra. La primera recordó que la vio por primera vez en el Teatro Argentino de La Plata y que la impactó especialmente el tercer acto. Por su parte, Giannattasio confesó que nunca la había presenciado en vivo antes de interpretarla: "Cuando estás muy ocupado, no tenés mucho tiempo para ver otras producciones".

"Aida" sigue siendo un desafío para cualquier soprano y una experiencia única para el público. Con funciones hasta el 22 de marzo, la puesta en escena del Teatro Colón reúne a tres artistas excepcionales que dan vida a uno de los personajes más emblemáticos del repertorio verdiano, demostrando que la ópera, lejos de perder vigencia, sigue siendo un reflejo de los dilemas humanos universales.